martes, 16 de mayo de 2017

De nuestras manos

Nos quejamos constantemente como si hubiésemos muerto, como si estuviésemos condenados a repetir los mismos errores durante el resto de nuestras vidas, y no somos conscientes de que si estamos aquí, escribiendo, leyendo, hablando, escuchando, riendo e incluso llorando, es porque seguimos vivos. Muchas veces nos sentimos mal por diversas causas y en lugar de mirar hacia el cielo en busca de un poco de luz para salir del agujero, miramos hacia lo que pisamos para evitar caer más abajo, consiguiendo el efecto contrario.
¿Quieres decidir? Habrá personas que tenderán sus manos, pero serás tú quién decida cogerla o no. Ten claro que solo tú tienes el poder de salir o de hundirte.
Y por favor, elijan siempre la primera opción porque les aseguro que conocerán una nueva faceta de ustedes mismos que les impresionará y amarán aún más, como siempre debería ser.

La vida está siempre al alcance de nuestras manos.

lunes, 15 de mayo de 2017

¡¡ME PRESENTO!! Los miedos

Cuando sientas ganas de hacer algo de verdad, no te pongas excusas y da el paso. Olvídate de lo que puedan decir; recuerda que si lo haces con ilusión y por lo tanto con ganas saldrá bien y más importante aún, te sentirás feliz. Hazlo, pues enfrentarte a tus propios miedos e inseguridades implica que te superes a ti mismo, y eso solo te puede llevar hacia el cielo.
¡Espero que disfruten del nuevo vídeo al máximo! Hasta pronto pensador@s.


https://www.youtube.com/channel/UC0F4V9hy-jP3PbQfgm3HQLQ

sábado, 6 de mayo de 2017

La cuerda

Nuestra mente es como una cuerda sujeta que es movida por alteraciones en su entorno. Mientras ondula, nada puede agarrarse a ella y resulta imposible reconocerla en su forma natural, calmada y centrada. Es muy difícil mantener una cuerda sujeta inmóvil, por eso permitimos cada día que se mueva y no intentamos detenerla de vez en cuando. El gran problema es que se trata de una cuerda sensible y tanto movimiento comienza a desgastar  sus nudos. Poco a poco se encuentran más erosionados hasta que de pronto se cae, y arreglarla resulta muy complicado en algunas ocasiones. Y así continúa el ciclo. Puede ser un círculo vicioso, pero podemos impedirlo. La cuerda que se mantiene sujeta no se desgasta; todos pueden agarrarse a ella y al ser tan fuerte, no se rompe. Puede ayudar porque ha luchado para conseguir su forma. Y así continúa, sin romperse en pequeñas tempestades.