domingo, 19 de noviembre de 2017

¿Paradoja?

¿Qué habría después?
Si cayera abatido al suelo gélido, bajo
el nacimiento de crisantemos y claveles,

¿pensaría en mí aquella que
quiero que entre verdaderamente
en mi vida?

El drama ha agarrado en múltiples ocasiones
a mis letras y les ha dado forma,
sin ánimo de compadecerme,
solo por expeler y vaciar lo que pudría
mis entrañas

y una vez más se apodera de una nueva
historia,
abarcando los lugares más iluminados y
atemorizando a mis concepciones.

¿Acaso importa lo que pienso?
No escucho ahora la voz de un ángel sobre
mi hombro
sino la risa siniestra de una verdad
atormentada.

¿No son tus ojos mi destino?
Es difícil comprender el motivo por el que
te cruzaste en mi camino si no tienes intención
de quedarte.

¿Aún no te has ido?
Aléjate de todo mi entendimiento y
déjame perdido.
Permite que me arranque el latido que
te nombra a cada impulso
para no tener así que recordarte cada vez
que vivo.

Hazlo, tolérame la condena que te pido
y llámame loco por contrariar
tu compasión
y regresar, aun sangrante y dolorido.

Porque soy aquel soldado que vuelve
por pasión aunque la guerra esté
perdida,

porque soy aquel poeta que escribe
aunque ya no le quede
aliento.

Por eso hazlo y no lo hagas,
vete y no del todo…

No le hagas caso a mi cordura que pretende
olvidarte en vano.

sábado, 18 de noviembre de 2017

Todos mis sueños me han hablado de ti

Todos mis sueños me han hablado de ti.
Me han hablado de la dulzura
con la que piensas,
de los besos que le has dado a mi inteligencia.

Me han dicho que eres la vida que mis espinas
necesitan para acomodarse,
la esperanza a mi nieve, a cómo vibran
mis manos ante el miedo.

Me han recitado sobre la historia de tus
ojos,
todas sus hazañas, cuánto han salvado,
así como mis días en tonos
de metal.

Entonces me he visto bajo el agua salada,
ausente de latidos,
aferrado a tu voz para no alejarme
de todo lo que me das
incluso cuando no estás
presente.

Mis sueños callan esta vez,
aseguran proteger.
“Que te estás enamorando” cuentan
y que no puede ser.

Todo me abruma, me supera, me rompe,
me aleja,
¿pero cómo lo hago…

si eres la única capaz de construir un hogar
si mi mundo se
derrumba?

lunes, 13 de noviembre de 2017

Una vez más

El cielo abrió sus puertas para dejar pasar
de nuevo
mis ganas de sentirte,

y lo hice.

Sentí la nueva forma en que latía mi sangre,
en la que mis pensamientos fluían como
lo hace una estrella con su estela,
otorgando la posibilidad de pedir nuestro propio
deseo.

Soñé mientras escribía cómo sería nuestra
historia, cubierta de sonrisas cómplices entre
rayos de Sol al alba.

Me vi enamorándome sin estarlo, solo por mirar
a esos ojos que harían perder la cordura incluso
a los dioses.

Me acerqué demasiado obviando que siempre
hay pequeños diablos
que cierran todas las puertas y te olvidan
fuera,
donde hace frío.

Y una vez más lo hicieron, con un muro que me
rompió desde dentro
y me cubrió
de polvo y cenizas.

Y una vez más me alejo, mirando a mi espalda,
de nuevo a tus ojos,
queriendo resistirme a la inquebrantable actual
realidad.

Y así me voy, sin hacerlo del todo…


Una vez más.

martes, 17 de octubre de 2017

Todo sigue

Las caras toman diferentes gestos
que no siempre somos
capaces de interpretar;
se produce una explosión con humo y fuego
que dificultan apreciar un
poco más allá.

Envidio a aquellos que parecen estar seguros
de dónde van,
aunque sepa que se trata de facetas que
todos debemos superar.

Me he esforzado, parece no ser lo suficiente, por
alcanzar la cima y observar
el paraíso que me espera;
finalmente solo logro caer desde más
alto.

Me encuentro en el punto inicial, de nuevo tengo
otra oportunidad.
No existen razones para no intentar ganar por fin
esta batalla.

Estamos solo dos, uno frente el espejo,
esperando con miedo a que se produzca
el siguiente gesto.

Corazón suena arrítmico, se dirige
hacia la nada.

¿Acaso es el fin?

Pulmones se abren, imitan las
alas de un ángel.

Cogen aire y no se queman;
agarro fuerzas y
no tiemblo.

Aún no estoy del todo seguro de cómo me siento
pero ya tengo consuelo:
se llama ganas, de soñar, de volar, de querer,
de amar, de escribir, de cantar, de tocar, de reír y no llorar...
Ganas de vivir y esforzarse por
mejorar.

Y aprendes entonces que no es importante cuánto tiempo
tardes en conocer las luces que
te componen,
si no el tiempo que inviertas en pintar
tus propias
luces.

domingo, 15 de octubre de 2017

Huida hacia mí

No es la primera vez que veo el barco zarpar
sin mí dentro. El humo invade el cielo y mancha
el dibujo que las nubes forman; intoxica mis
pulmones y me sujeta la respiración, la alarga,
cuesta.

Está bien, al final se aleja lo suficiente y el agua
se vuelve clara de nuevo. No se ve el fondo
y me gusta imaginar lo que puede
surgir.

Las fotos se ven partidas la mayor parte del
tiempo; estoy yo y los demás se apartan de algún
modo. No estoy solo pero empieza a sentirse
familiar sentirlo; las letras comienzan a ser
mi más preciada compañía y las cuido
tanto como puedo.

Podría haber alguien que las recibiera pero se hace
más fácil que crezcan por y para sí solas,
que vuelen y se filtren por los huecos que las personas
no cierren.

Cesé en la búsqueda de mi propio Nirvana casi
sin darme cuenta; siempre me empeño en volver
cuando más cerca estoy de alcanzarlo.
Hui de mí mismo para aproximarme al vacío,
como un suicida deja que su vida se marche y una vez
aquí abajo me percaté de que la luz decidió quedarse
en lo alto.

Subir es más complicado de lo que parece pero los
retos están para enfrentarlos, descubrir lo grandioso
tras la cara visible, como ocurre con la cara oculta de
La Luna.

Una vez más se aleja el humo, esta vez de la hoguera
que pensé que me calentaba; podía esperarlo,
este no puede retenerse el tiempo que a uno le
plazca.

Lo dejo disipar del todo para intentar ver más allá
sin asfixias ni agonías. No pienso correr, ni gritar,
ni llorar; apreciaré la forma en que invade la
atmósfera, acariciando las luces de la noche.

Somos mejores cuando queremos más que nuestra
felicidad; te suelto para que llegues bien alto,
sin mí.

Sigo andando por mi lado, dejando huellas que
me recuerden el camino que he querido tomar y no
dejarlo jamás, aun ampliando
los horizontes.

Me llevo todo lo aprendido, todo lo fallado, todo
cuanto me ha creado.

Me cargo de mí.

Y sigo.

viernes, 13 de octubre de 2017

Al final, tú

Solo soy capaz de escuchar las letras
que pronuncias mientras no hablas,
mirándome directamente a los ojos,
pidiendo ser liberada de algún modo
de la carga que soportas inevitablemente
desde que te levantas.

Me gusta escribir historias así como
imaginarlas pero cuando se trata de
ti todo se vuelve muy real, o al menos
una realidad inventada que desearía que
se transformara en la única cierta.

Tus manos en mis manos se sienten
muy ligeras, encajan a la perfección.
No conocía las facetas de la libertad
hasta que sentí que era libre a pesar de estar
ligado a ti, incluso sin verdaderamente
estarlo.

Me es imposible hacer algo sin pensarte;
ni desnudar otra piel, ni besarla, ni quererla;
nada sin imaginar que fueras tú quien me
recibiera.

Es curioso teniendo en cuenta que no existen
compromisos, pero no es un secreto que desde
hace tiempo siento algo sincero.

Me da miedo esta lucha de emociones
e ideas que no dejan descansar a mi
consciencia; por eso prefiero solo cerrar
los ojos y dejar que el tiempo sea quien lo
aclare todo.

También existe el miedo a equivocarse
pero no hay crecimiento sin error; tal vez
de un paso en falso y caiga pero solo
entonces tendré las fuerzas para seguir
andando.

Estamos separados por un cristal; podemos
vernos y hablar mientras hay otros que
nos agarran de las manos, pero tengo
aquí sujeto unos versos para romperlo
en el momento en el que estemos preparados.

No temas si me ves junto a otros labios; solo
buscan un refugio a tu ausencia, solo buscan
experiencias, a la espera de algún día
reencontrarse con los tuyos.

Y finalmente cuando duerma, pasarás
nuevamente por mi cabeza, dispuesta a
recordarme que entre tanto disparate, solo
tú eres la única que me trae
paz.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Salvación

La tierra se estremeció y todo comenzó a
caer. El caos se mostró como único orden
y todos huían de un final inminente.

Te vi entre la muchedumbre gritar de horror,
detenerte en seco, arrodillarte, sentarte,
caer abatida. Comenzaste a llover con toda la
angustia que eso me provocaba, como si ese
fuese mi final.

Yo también caía en un abismo infinito, al
igual que todos en esos tiempos, pero no
podía dejarte ahí, sola, tan vulnerable…

Corrí entre las ruinas que estaban formando
un nuevo mundo y te sujeté justo antes de
caer. Mi miraste; tenías miedo, el mismo que
yo si te hubieras ido.

Te saqué de aquel hoyo oscuro y siniestro
sin pensar en mí mismo. Tú eras todo lo que
mis sentidos necesitaban tener.

Te arropé con mi cuerpo para que todo
se derrumbara sobre mí y tú salieras ilesa.
Cuando todo acabó allí estabas, mirándome.

Ese fue mi regalo, mi nuevo mundo, mi
nueva vida. Porque no importa el riesgo si
es tu bienestar el que está en juego.

Tal vez sean mis brazos los que consigan
salvarte, así como fueron tus ojos los que
salvaron mi alma.

viernes, 8 de septiembre de 2017

¿Destino?

No lo tenía previsto pero algo ocurrió aquel día. Las circunstancias no parecían las mejores pero hay ciertas cosas en nuestras vidas que no podemos elegir. Surgió, la miré, me miró, la besé, me besó; no son necesarios los labios para besar, lo sé desde que mis ojos se cruzaron con los suyos y no quisieron irse. El miedo apareció pero disfrutábamos de ello. No había segundo en el que no se creara una imagen de ella en mí y comenzaba a preocuparme; una preocupación preciosa de la que no quería separarme. Empecé a escribir para ella casi sin darme cuenta de que estaba sucediendo y mis sueños nacieron de sus manos al desear agarrarlas con todo mi cariño. Día tras día todo crecía y el niño que había en mí se ilusionaba cada vez más. No había nada tan real en mi vida desde hacía tiempo y ahora tengo los pies fuertes en tierra mientras observo desde las nubes. Es una sensación extraña, algo que no recordaba pero añoraba de igual modo. No sé la forma que esto tomará, al fin y al cabo todo puede cambiar y nadie podrá hacer nada para remediarlo, pero hoy va demasiado bien como para pensar en un futuro lejano. Te escucharé cuando quieras hablarme, te ayudaré cuando lo necesites y me permitas hacerlo, te daré una razón para sonreír cada día; para mí eres tu esa razón. Y cuando te fallen las fuerzas te daré mis hombros para que puedas apoyarte y descansar. Tal vez no soy todo lo que necesites, pero seré quien haga todo para que no necesites nada más. 

lunes, 4 de septiembre de 2017

Despedirme

Las cosas no siempre salen como uno espera. Un día cogí la maleta y salí por la puerta sin mirar de nuevo lo que tenía detrás, sin pensar en lo que podía dejar. Avancé despacio pero decidido y me alejé, de todo y todos, para siempre. No quería ser encontrado a menos que fueras tú quien viniera a buscarme, pero eso no ocurriría y mi recuerdo sería historia en poco tiempo. “Adiós” me dije en voz baja, pues ya nunca volvería a ser el mismo. Tal vez no para mal; tal vez me haga mejor de lo que era, pero en ese momento solo podía despedirme. Me giré y paso a paso me alejé definitivamente para no volver.

lunes, 21 de agosto de 2017

Real

He idealizado miles de momentos para descubrir que ninguno nunca ha sido ideal. He imaginado situaciones y una vez tras otra he despertado como si de sueños se tratase. Después de todo aprendes a vivir lo que realmente tienes sin esperar nada más. Así te llevas sorpresas y disfrutas de cada segundo sin pensar qué ocurrirá después.

Es necesario equivocarse para aprender, no hay que temerle a eso. Aunque no lo crean, a veces, todo cuanto ocurre te dirige hacia el lugar que te corresponde, un buen lugar para ti.


Como se suele decir, no piensen tanto y sientan lo que viven ahora.

viernes, 18 de agosto de 2017

Fortaleza

Llega un momento en que deja de doler. El reloj ha marcado las mismas horas demasiadas veces y ya no importa que vuelva a hacerlo. Las fotos se descuelgan de la pared y a veces se echa de menos lo que se sentía, aunque ya no se desee verlas. Mil veces más de las que me gustaría despierto con sueños que no quiero soñar y permanecer despierto es la acción más inteligente. Me pregunto cuántas noches faltan para cumplir la condena y trato cada día de encontrar la mejor versión de mí mismo para destruir la anterior. No parecía un plan tan complicado cuando estudiaba la teoría, y sin embargo sigo arrastrando ciertas piedras que por algún extraño motivo me cuesta soltar. El suelo parece un buen sitio donde descansar, pero tras tanto uno se da cuenta de que es momento de estirar las piernas. Entonces sigo observando la teoría con la intención de alcanzar el doctorado, pero tras tanto observar sigo sin saber qué hacer. Supongo que está bien, al aprender se parte de cero. Así que no tengo prisa, aun cuando algunos días la paciencia se antoje caprichosa; detendré el reloj hoy e intentaré avanzar ahora que nadie se mueve. Quién sabe, tal vez así nunca noten que estuve en el suelo tanto tiempo.

miércoles, 5 de julio de 2017

Amor propio

Amar a otro llegará más tarde o más temprano. Cuando crean que nunca lo encontrarán lo hará él por ustedes y será entonces cuando descubran por qué siempre ocurrió lo que ocurrió. Cuando no lo busquen, cuando solo vivan alimentando el propio amor y se sientan completos aparecerá quien les cuidará como nadie lo haría.

Es curioso lo ansiosos que muchos se muestran para amar a alguien y el poco interés que muestran para hallar el amor propio, cuando sin amor propio es imposible amar a alguien y dejar que te amen realmente.

Si no sabes lo que mereces no podrán dártelo, y del mismo modo no sabrás qué puede necesitar otra persona. Todo se basa en descubrir la propia luz para ver la que tienen los demás e incluso ayudarles a encontrarla.

No tengan prisa, para vivir no debe existir prisa, pues nunca les guiará por el camino adecuado.

lunes, 3 de julio de 2017

En silencio

A menudo nos encontramos ante pequeños momentos que nos dan la posibilidad de empezar de cero. No todos logramos percibirlos cuando surgen porque a veces andamos demasiado despistados con pensamientos que no paran de surgir. Por eso considero de gran importancia el silencio, porque en él somos capaces de escuchar mucho más.

jueves, 29 de junio de 2017

¿Finales...?


Último paso

En mi entrada anterior hablé de lo que debían hacer, en mi opinión, para encontrar poco a poco la calma. Por lo tanto, una vez encontrada, debemos dar un paso más hacia nuestro bienestar. Hoy hablaré de la paciencia.

Cuando la calma se apodera de nuestras mentes y nuestros cuerpos  nos situamos en el momento perfecto para desarrollar nuestra paciencia. Tal vez nunca se han planteado su importancia, pero en más de una ocasión puede ayudarnos a mantener nuestra estabilidad. Yo antes no era una persona paciente: solía desquiciarme con facilidad y no pensaba con claridad; actuaba de forma impulsiva y eso me conducía a cometer muchos errores. Hoy, continúo entrenando mi paciencia y aunque siempre pueda mejorar mucho más he conseguido bastante, y precisamente se trata de superarse día a día, cueste lo que cueste y esto puede aplicarse a cualquier aspecto de la vida.
Ya sabemos que para desarrollar esta cualidad debemos encontrar previamente la calma, pues si nos encontramos alterados nos será muy complicado ser pacientes ante una situación, y precisamente ese es “el secreto”. Una vez estemos calmados, esperar nos resultará verdaderamente sencillo.

Por lo tanto, cuando se encuentren ante una situación en la que deben esperar y les cueste hacerlo, traten de calmarse todo lo posible (como hemos mencionado anteriormente) y entonces lograrán mantener ese estado.

Deben darse cuenta del momento en el que se sienten impacientes para tratar de calmarse y ver la situación como algo que pasará más tarde o más temprano y que mostrar enfado no ayuda para nada a superar las circunstancias. El primer paso necesario para solucionar algo es saber cuál es el problema, así que para ser paciente lo primero es darse cuenta del momento en que no lo estás siendo. Siempre queremos tenerlo todo aquí y ahora siendo conscientes de que eso no es posible. Entonces, ¿por qué no nos relajamos y esperamos tranquilamente?
Entiendo que todo suena realmente sencillo en la teoría y que la práctica es bien distinta, pero ahí mi consejo y resumen:
                Primero, busquen la calma en los momentos de estrés; luego, háganse conscientes del momento que están viviendo y concéntrense solo en lo que están haciendo; al conseguirlo, ya les seguirá la calma a cada paso (siempre que continúen con la práctica) y entonces adquirirán mayor control de ustedes mismos; finalmente, cuando se enfrenten a una situación en la que deban esperar por algo, en la que no puedan controlar lo que ocurra, traten de encontrar nuevamente la calma y esperen sin angustias, sin miedos.


Siempre digo que una situación no va a cambiar por la forma en que te la tomes. Si algo tiene que pasar pasará aunque te enfades y te llenes de rabia. Reaccionando de este modo te cargas con otro problema; lo único que puedes controlar es tu estado de ánimo. Todo pasa, “no hay mal que dure cien años”, sonríe y vive.

miércoles, 28 de junio de 2017

Paso previo

En mi penúltima entrada hablaba sobre cómo alcanzar la calma, y decía que una buena forma de comenzar era viviendo en el momento presente. Es cierto, sigo manteniendo dicho consejo, pero hay algo que debería añadir como paso previo a dicha práctica. Se trata de apartar todo aquello que nos cause estrés; actualmente, las redes sociales son una de las causas por las que sentimos en muchas ocasiones nerviosismo, así que dejar el móvil a un lado y salir a dar un paseo podría ayudarnos de forma considerable a relajarnos en determinados momentos. Sea cual sea el estímulo que te incomode, tu mente necesitará deshacerse de él para alcanzar la calma. Una vez consigas un poco de calma, la demás vendrá más fácilmente en la medida que continúes con la práctica.

Los momentos perfectos para comenzar a intentar mantenerte en el momento presente son esos en los que empiezas a relajarte. Costará mucho al principio, pero lograrán ser alguien nuevo si poco a poco consiguen controlar lo que pasa por sus mentes. Todos sabemos que hay ciertas cosas que son inevitables pensar o que tal vez se te vienen repentinamente a la cabeza, pero no se trata de no pensarlas; como leí hace muy poco, se trata de saber manejar los pensamientos (siendo algunos dañinos) para que no te causen dolor. Por eso, para ganar tal control, debemos empezar desde cero.


En definitiva, antes de centrarte plenamente en lo que haces en este preciso instante, en aquellos casos en los que te sientas frustrado, nervioso o ansioso, busca algo que te distraiga y por consiguiente relaje. Una vez alcances el control sobre este estado podrás seguir mejorando poco a poco intentando centrarte en el aquí y ahora.

lunes, 26 de junio de 2017

Deshacer

Suelten toda aquella carga que arrastren, del pasado o del presente. No la entierren, pues aunque no la vean estarán arrastrando cada vez más y más peso. Afronten de la forma que sea necesaria el conflicto y supérenlo.

Aprendí que a veces nos aferramos a ciertas cosas porque no pensamos en nosotros mismos en los momentos que debemos hacerlo. No se trata de egoísmo sino de amor propio. Debemos recordar que en el mundo cada persona es única y por lo tanto no pensarán como nosotros. 

Es necesario darse a los demás, pero antes debemos ser completamente libres y para ello también es necesario que primero pensemos solo en lo que nos viene mejor a nosotros.

Desde el momento en que te deshaces de la carga, volar resulta nuevamente fácil.

lunes, 12 de junio de 2017

Abriendo el camino

A cada paso que damos aprendemos algo nuevo sobre la vida o sobre nosotros mismos. La mayor parte de las veces no conocemos la nueva lección aunque prácticamente siempre intentemos anticiparnos a lo que ocurre, saber qué nos depara, y entonces no somos conscientes de que nunca aprenderemos nada nuevo en un camino de predicciones. No saber nos da ansia; es natural porque nos asusta pensar que lo que venga sea peor que lo que ya ha llegado, ¿pero y si no es así? El tiempo vale demasiado como para malgastarlo en humo, o esa es al menos mi forma de pensar.

Con ansia, la tranquilidad nunca abrazará nuestras almas, nunca pensaremos tan claramente como podríamos.

Ir un paso por delante del propio tiempo es algo imposible, por lo que yo me pregunto, ¿es útil intentarlo? El futuro va surgiendo de la forma en que vivamos el presente. Actualmente no somos más que un reflejo de cómo afrontamos nuestro pasado; si queremos alcanzar un buen futuro, por lo tanto, debemos vivir el presente de forma plena.

Pensar de este modo me tranquiliza, pues lo único que debo hacer es encargarme de mi presente: el pasado me trajo hasta aquí, me enseñó y no se puede modificar, así que no me preocupa; el futuro es incierto e impredecible y la única forma de construirlo es siendo consciente del momento presente, así que tampoco me preocupa; mi único objetivo sigue siendo el momento actual.

¿Quieren encontrar la calma? Entonces creo que una buena forma de comenzar es pisando con atención el pedazo de tierra que ahora mismo pisan.


(En la entrada anterior --> http://loquepiensoloquepensamos.blogspot.com.es/2017/06/para-este-mes.html les comento sobre qué hablaré mayormente este mes, para que comprendan mejor el por qué de esta entrada).

miércoles, 7 de junio de 2017

Para este mes...

Es cierto que ya desde hace mucho vengo hablando sobre la importancia de la calma y la paciencia, como factores claves para nuestras vidas, pero debido a diversos motivos, durante este mes la mayor parte de las entradas, tanto en el blog como en el canal, estarán relacionadas con estas dos grandes virtudes que debería cosechar todo ser humano.
He de decir por último, para inaugurar dicha intención, que tanto una como otra están directamente relacionadas, pues si eres paciente probablemente portes gran calma y a la inversa, pero la paciencia depende de la calma; sin ésta no habrá paciencia. Es decir, para conseguir desarrollar la paciencia se necesita calma, no hay más.
Si les interesaría desarrollarlas, pongan atención a las próximas entradas. Intentaremos descubrirla poco a poco.


Espero que disfruten pensad@res.

martes, 30 de mayo de 2017

"Enfermedad del inconformismo"

Es sencillo desear tener algo más de lo que tenemos; no cuesta nada quejarse, creer que no es suficiente nunca nada de lo que ya nos corresponde, material o abstracto, no importa. Es muy fácil ponerse excusas para hacer o no hacer, decir que necesitas que pase algo o no pase. Constantemente miramos a nuestro alrededor añorando algo, sintiéndonos en ocasiones incompletos con lo que “tenemos en nuestro poder”, pero no queremos ver que tenemos más de lo que imaginamos. Todos queremos algo para nuestro futuro, y por supuesto que es normal. En ser humano va la ambición (no la avaricia), las ganas de superarse y eso está muy bien; pero eso está en el futuro, no en nuestro presente. Para tener un buen futuro debes encargarte de vivir muy bien el presente, disfrutándolo y atendiéndolo de la mejor manera que sepas, pues de ese modo tu futuro será mejor de lo que soñabas.

Solemos (me incluyo en esto en ocasiones) sentirnos inconformes con lo que nos sucede día a día, contemplando una posibilidad alternativa que no sucederá, no al menos aquí y ahora de la forma en que deseas. Una de las principales maneras de acabar, a mi modo de ver, con “la enfermedad del inconformismo” es desarrollando la paciencia. Muchas veces no tenemos esa virtud; somos ansiosos y nos desquiciamos cuando algo no sale de la forma en que esperábamos, pero eso no será así para siempre. Una semana, un mes, un año e incluso una década, no es nada comparado con lo que puede durar una vida completa. Lo que quiero decir con esto es que no siempre tendremos cuanto queremos en el momento en el que lo queremos, pero si sabemos aprovechar el momento presente y lo disfrutamos como mejor sepamos, las posibilidades de alcanzar o de tener lo que añorábamos anteriormente, aumentarán casi al 100%, y si no ocurre, probablemente descubras algo mucho mejor para ti.

Por lo tanto, para vivir un aquí y ahora mejor, siempre desde mi perspectiva (porque todo, absolutamente todo, está condicionado por ellas), es necesario desarrollar la paciencia entre otras grandes virtudes.

martes, 16 de mayo de 2017

De nuestras manos

Nos quejamos constantemente como si hubiésemos muerto, como si estuviésemos condenados a repetir los mismos errores durante el resto de nuestras vidas, y no somos conscientes de que si estamos aquí, escribiendo, leyendo, hablando, escuchando, riendo e incluso llorando, es porque seguimos vivos. Muchas veces nos sentimos mal por diversas causas y en lugar de mirar hacia el cielo en busca de un poco de luz para salir del agujero, miramos hacia lo que pisamos para evitar caer más abajo, consiguiendo el efecto contrario.
¿Quieres decidir? Habrá personas que tenderán sus manos, pero serás tú quién decida cogerla o no. Ten claro que solo tú tienes el poder de salir o de hundirte.
Y por favor, elijan siempre la primera opción porque les aseguro que conocerán una nueva faceta de ustedes mismos que les impresionará y amarán aún más, como siempre debería ser.

La vida está siempre al alcance de nuestras manos.

lunes, 15 de mayo de 2017

¡¡ME PRESENTO!! Los miedos

Cuando sientas ganas de hacer algo de verdad, no te pongas excusas y da el paso. Olvídate de lo que puedan decir; recuerda que si lo haces con ilusión y por lo tanto con ganas saldrá bien y más importante aún, te sentirás feliz. Hazlo, pues enfrentarte a tus propios miedos e inseguridades implica que te superes a ti mismo, y eso solo te puede llevar hacia el cielo.
¡Espero que disfruten del nuevo vídeo al máximo! Hasta pronto pensador@s.


https://www.youtube.com/channel/UC0F4V9hy-jP3PbQfgm3HQLQ

sábado, 6 de mayo de 2017

La cuerda

Nuestra mente es como una cuerda sujeta que es movida por alteraciones en su entorno. Mientras ondula, nada puede agarrarse a ella y resulta imposible reconocerla en su forma natural, calmada y centrada. Es muy difícil mantener una cuerda sujeta inmóvil, por eso permitimos cada día que se mueva y no intentamos detenerla de vez en cuando. El gran problema es que se trata de una cuerda sensible y tanto movimiento comienza a desgastar  sus nudos. Poco a poco se encuentran más erosionados hasta que de pronto se cae, y arreglarla resulta muy complicado en algunas ocasiones. Y así continúa el ciclo. Puede ser un círculo vicioso, pero podemos impedirlo. La cuerda que se mantiene sujeta no se desgasta; todos pueden agarrarse a ella y al ser tan fuerte, no se rompe. Puede ayudar porque ha luchado para conseguir su forma. Y así continúa, sin romperse en pequeñas tempestades.

sábado, 11 de marzo de 2017

Solo el comienzo.

Esto se trata de un comienzo. Hay muchas cosas en esta vida que parecen imposibles de cambiar, pero se dice mientras no se hace nada para llevarlo a cabo. Al principio es complicado saber si algo funcionará, por eso es necesario intentarlo si de verdad lo quieres.  Tal vez no sepas cómo o creas que no tienes medios suficientes, pero no hay nada más poderoso que una idea. A partir de ella trabaja con lo que puedas; no es necesario tener las mayores facilidades para conseguir algo, pues el sacrificio y la perseverancia están por encima de eso. Si lo deseas piensa a lo grande, llénate de autoestima y lucha, sobre todo lucha. Cuando hayas empezado y sientas que no puedes, que nada sucede como esperabas, continúa; recuerda que los comienzos nunca son sencillos y que para construir un rascacielos debes cavar para colocar los cimientos.

Por eso tengo un propósito. Solo soy una persona en un mundo enorme, donde influir en la vida de los demás es demasiado complicado y parece una tarea poco realista, pero como decía anteriormente, necesito intentarlo. Pienso que todos estamos aquí porque tenemos algo que aportarle al mundo, ya sea de forma global o local, a pequeños grupos de personas que van expandiendo a su vez dicha influencia; ambas son aportaciones brillantes y necesarias.

Mi deseo comienza por sus corazones, el de tod@s aquell@s que han aguantado leyendo hasta el final; también por los de aquell@s que lo lean o aprendan a través de ustedes, pero deseo que de algún modo se creen en sus corazones ciertos sentimientos si aún no los conocen.

Todos necesitamos amor; y no solo me refiero al amor de pareja, o al que sientes por un amigo o por la familia, si no al que cada ser humano debería guardar en su propio corazón, primero para sí mismo, y luego, tras descubrirlo, para todos y cada uno de los seres que habitan este planeta.

A partir de aquí, entre todos, trataremos de cultivar en nosotros dicho sentimiento. ¿Las formas? Hay miles, pero pronto les hablaré sobre una de ellas.

viernes, 10 de marzo de 2017

Lo que nunca te dije.

En todo este tiempo creo que he aprendido ciertas cosas aunque aún me quede mucho más por descubrir y aprender. Lo que ahora creo saber me ha hecho ver ciertos aspectos y ciertas situaciones. Hoy puedo decirte que en muchas de tus acciones, en muchos de tus pensamientos, brillaba la sabiduría. Eres una persona con la que enriquecerse era realmente sencillo si se te prestaba atención. He podido ver que efectivamente fallé más de lo que me hubiera gustado, y que podría haberlo hecho mucho mejor. Con el paso de los días he visto cada vez más claro todo lo que en realidad necesitábamos y que no supe ver entonces. He observado muchas cosas, y gracias a todo ello he crecido. En cierto modo me alegro de que todo ocurriera como ocurrió, precisamente por el motivo que acabo de comentar; no sería como ahora soy, no me sentiría tan bien conmigo mismo ni tan preparado ahora para diferentes circunstancias, si no hubiese pasado. No me quiero extender mucho, creo que ya se ha hablado todo lo que se tenía que hablar, pero aunque sé que no lo necesitas, que todo está bien, debo decirte algo que nunca te dije.

Siento que no saliera; siento no haberte mirado como necesitabas; siento haber tenido una venda en los ojos durante tanto tiempo; siento haberme perdido en más de un momento; siento haber sido un cascarrabias cuando lo más sencillo era reír y reír, sobre todo cuando te miraba; siento habernos descuidado; siento no haber contribuido a romper la monotonía…

Lo siento.

El motivo de esto después de tanto tiempo, es simplemente porque nunca lo vi tan claro como ahora. Todos necesitamos a veces que nos reconozcan sus errores, que nos digan lo que piensan de nosotros. Que de sus corazones salga un simple “lo siento”. No quería que todo se esfumase sin más, no sin decírtelo. Lo último que quiero desearte, con el corazón, es que seas muy feliz. Sigue creciendo hasta que llegues a la cima, donde siempre te mereciste. Mucha suerte pequeña estrella, espero verte brillar en lo más alto algún día.

jueves, 9 de marzo de 2017

Por ellas...

Aún sigo sin comprender por qué el mundo no funciona en muchos aspectos. Sé por qué ocurre, pero no entiendo por qué no deja de ocurrir. Siempre he pensado que es sencillo llevarse bien con el resto de personas, incluso existiendo diferencias a nivel personal. Más allá del dinero, del poder y de otros muchos motivos estúpidos que existen, ¿por qué nos matamos unos a otros? Todos los días podemos ver noticias sobre atentados, sobre asesinatos, sobre maltrato… ¿Qué clase de ser eres para llegar a esos límites atroces?

Todos conocemos el día que es hoy, y he podido observar que muchas mujeres no necesitan ser felicitadas, y lo comprendo profundamente. No hay motivo para felicitarlas, pues es su día porque en algún momento de la historia el hombre decidió que debían ser inferiores, que ellos mandaban. Soy hombre, y por supuesto digo que eso no beneficia a nadie. Hoy, un día de reivindicación contra el maltrato hacia la mujer en todos los ámbitos, siguen existiendo injusticias y sigo sin comprender por qué. No somos nadie para borrar sus sonrisas, romper sus ilusiones y deseos y hundirles la vida. El maltrato la destruye, en todos los sentidos la destruye. No comprendo lo ciego que debes estar para no ver que ella depositó toda su confianza en ti, dejó su cariño en tus manos y creyó que hacías lo mismo. Hay que estar muy vacío para no ser consciente…

Me gustaría llegar a vivir algún día en un mundo donde la violencia fuera un mal recuerdo que jamás volviera al presente; donde la discusión sea lo que se utilice para solucionar conflictos; donde se ame tanto al ser humano que golpearle nunca sea una opción; donde podamos andar por la calle a altas horas de la noche sin miedo; donde todos los seres sean tratados por igual. Desgraciadamente pienso que conseguirlo resulta demasiado ambicioso, ¿pero saben? Mientras haya una sola posibilidad merece la pena luchar por ello.

Por las mujeres y por todas aquellas personas que son maltratadas de algún modo a diario. Ellas son quienes lo merecen.

jueves, 2 de marzo de 2017

No violentes

¿Eres consciente de lo que logras cuando golpeas a alguien? ¿Te has preguntado alguna vez qué puede sentir? Tú, hombre, ¿qué sientes cuando le pegas a una mujer que ha confiado en ti? Me es imposible comprender las razones, completamente imposible. Mi espíritu, mi corazón y cada parte de mí, muere de tristeza al imaginar que la sonrisa de una pobre persona se rompe por un acto deleznable, por un capricho inconsciente de un hombre. Cuando cargas tu mano y ves el miedo en sus ojos, ¿no siente compasión? ¿Acaso no amas? Entonces, ¿qué clase de ser eres? Humano por supuesto que no; un ser humano debe mostrar compasión y amor principalmente, pues de ello depende que sus acciones no estén cargadas de odio.

Si te sientes frustrado, con ira y odio en tu interior, no lo descargues en alguien que te quiere y que te ha apoyado. Busca ayuda, golpéate a ti mismo si quieres, pero nunca a ella. En ese momento dejas de formar parte de la humanidad.

Recuerda, con hombres como tú en este mundo, podría ser tu hija la que en el futuro también lo sufra. Esta lucha es de todos. Nunca es tarde para cambiar, para arreglar tus errores.


Si ya le has hecho daño, aléjate y demuestra de una vez por todas un poco de amor. Permite que crezca en tu interior, al igual que la compasión. Tu vida nacerá de nuevo.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Renuncia

A veces los deseos no pueden cumplirse; al menos no cuando tú los quieres. Estos te dan la espalda y no sabes si algún día te los cruzarás de frente pero mientras esperases, la vida continúa. Llega el momento entonces de renuncia. Una renuncia observada desde una mira saludable, una mira de paz y mejora. No se trata de una renuncia hacia uno mismo, ni siquiera tiene que ser una renuncia a todos aquellos que están de buena manera en tu vida. Se trata de una renuncia a aquellos deseos que no pueden cumplirse en el presente, y necesitas dejar atrás para continuar, para aprender a vivir contigo mismo y darte cuenta de que la felicidad, el bienestar, está presente en lo más profundo de tu espíritu. Una renuncia que te enfoca hacia el crecimiento personal, que te ayudará a conocerte.


La renuncia de hoy es una lucha por tu encuentro, una forma de aprender a vivir incluso con todos los posibles deseos que invadirán tu futuro. Cuando encuentres la luz presente en ti, no habrá nada que pueda apagarte.

sábado, 25 de febrero de 2017

Perspectivas

Todo vacío o sensación que te cause mal estar, no es más que una pequeña espina clavada en tu mente, que te impide pensar; depende de ti quitarla con cuidado o dejarla abrirse paso a lo más profundo de nuestro espíritu,
Tu mente, tú mismo, eres el dueño de todo lo que en ti se crea.

https://www.youtube.com/watch?v=XYXkZrs1k0M

viernes, 24 de febrero de 2017

Apego

En algún momento de nuestras vidas huiremos de nuestros apegos de una forma u otra, pues aunque en muchos casos recibimos virtudes de ellos, en otros tantos nos destruimos de forma inconsciente e involuntaria. Tal vez suene drástico, tal vez no sea agradable, pero es cierto. En ese proceso de huida descubrimos otro de búsqueda en el que encontrar lo que buscamos se hace una tarea aparentemente imposible. Todo resulta ambiguo; tus ideas no son claras y en ocasiones no sabes cuál es la mejor alternativa ante una situación realmente sencilla.

En estos momentos te sientes solo y percibes dicha sensación como desagradable, algo que no quieres en tu vida. Pero entonces sigues y sigues buscando algo que vuelva a llenarte y es cuando aparece la satisfacción. Después de estos dos procesos llega el encuentro que tanto buscabas. Es entonces cuando vuelves a cruzarte con quien eras y te sientes más vivo que nunca. Ahora, si ese encuentro se trata de otro apego, corres el riesgo de seguir huyendo en el futuro, y si eso ocurriera, te encontrarías de nuevo con los procesos anteriormente mencionados. Entonces, ¿cómo nos deshacemos de ellos?

Cuando te sientas solo en el proceso de huida y de búsqueda,  disfrútalo. Haz cosas que siempre quisiste, ríe de la misma forma e incluso más si fuera posible. Cuando te sientas solo vive más intensamente que nunca, y cuando encuentres la felicidad sin ningún apego, jamás volverás a huir.

A partir de ese momento todo llega por sorpresa, sin buscarlo. Mientras vives contigo mismo y con aquellos seres que siempre permanecen, aparecerá alguien con quien tampoco tendrás que huir. Alguien que, a pesar de ser feliz en tu soledad, querrás tener cerca siempre.

Se trata de ser independiente, de no necesitar nada ni nadie para ser uno mismo. De este modo, si un apego se va, tu encuentro anterior, pase lo que pase, permanecerá contigo para siempre.

domingo, 19 de febrero de 2017

sábado, 18 de febrero de 2017

Por las estrellas

No sé qué será de nosotros; no sé si llegaremos a un puerto común y tampoco quiero anticiparme al futuro, pues sabemos que en la vida tenemos lo que finalmente merecemos, por muchas vueltas que pueda dar. No sé, no tengo ni idea, pero quiero que sea contigo. Algo en mi interior me grita que eres especial y me empuja a la necesidad  de conocerte como solo lo hacen muy pocos. Tengo la verdadera necesidad de mirarte directamente al alma, de cogerte la mano y protegerla como si no hubiera nada más en este mundo, pues tú, de alguna forma que aún no alcanzo a comprender, sacas lo mejor de mí y apagas todos los demonios que se alojan en mi interior. Me gustaría no pensar tanto en ti, porque apenas te conozco y no puedo saber si pronto te irás con alguien especial, y aunque no estoy enamorado, sé que me decepcionaría bastante. Has conseguido que mis días sean un poquito mejores y ya eso me vale para querer quererte, para quererte ya de algún modo. No sé cuánto durará esto, ni si tendré la oportunidad de algún día besar esas tres estrellas que se acomodan cerca de tu boca, pero deseo poder hacerlo; equivocarme si fuera necesario, pero correr el riesgo. Correr el riesgo… Quiero correr el riesgo.

viernes, 17 de febrero de 2017

La calma

Es curioso cómo en muchas ocasiones no somos del todo conscientes de nuestro estado de ánimo. La mayoría de las veces, cuando una persona está expuesta a una situación de estrés y por algún motivo, ese estrés se transforma en algo natural, no es capaz de separarlo de su vida y es entonces cuando sus días comienzan a ser más difíciles aunque él/ella no lo sepa.
Por eso hoy vengo a hablarles un poco de la calma, de la concepción que tengo de ciertas cosas debido a cómo vivo. No se trata de algún estudio que haya realizado, sino de lo que aún estoy aprendiendo de mi propia experiencia.

Siempre he sido una persona muy nerviosa, que en ocasiones perdía la calma y estallaba por pequeñas tonterías. Tenía reacciones desproporcionadas a lo que de verdad ocurría y me costaba muchísimo mantener esa tranquilidad que debería caracterizarnos. Incluso hubo momentos en los que algunas personas recibían por mi parte un trato que no merecían debido a esa falta de paz en mi interior, y yo no era del todo consciente. Un día, algo en mí pidió callarse, y ante tal petición descubrí el budismo, sobre todo la práctica de la meditación y todo lo que ella, dentro de su propia filosofía, conlleva.

Es posible que muchos piensen que esta clase de práctica es inútil o aburrida, pero eso se debe a que todo lo bueno, en su comienzo, resulta difícil de alcanzar. A día de hoy sigo siendo un novato en esto de la meditación, pues todos sabemos que hay momentos de nuestras vidas en los que estás realizando algo que de algún modo te impide hacer otras cosas, pero ya hace un tiempo he conseguido encontrar, cada día, momentos para mí, para practicar esa calma tan buscada, y por fin he conseguido tocarla aunque solo sea por momentos.

La calma es algo que está en nuestro interior y depende de nosotros desarrollar. Incluso en aquellas situaciones en las que crees que la rabia o el estrés te van a sobrepasar, depende de nosotros alimentar nuestra calma.

Si se encuentran en una etapa en la que el estrés se ha apoderado de sus vidas y ya no saben identificarlo, les comentaré algunas de las reacciones involuntarias que nuestra mente tiene ante determinadas situaciones:

  • A la hora de dormir, nuestra mente se detiene a pensar cosas que nos preocupan, y nos cuesta muchísimo conciliar el sueño. 
  • Determinados sonidos o sucesos que normalmente no nos molestan, nos irritan y nos enfadan. 
  • Estallamos cuando lo que ocurre es una tontería, y casi no podemos controlarlo. 
  • En ocasiones sientes que te cuesta respirar con normalidad.

Estas son algunas de las reacciones más frecuentes y más fáciles de identificar.

Si esto les ocurre les aconsejo que una vez al día se alejen de todo el ruido, apaguen sus móviles y hagan algo que de verdad les apetezca. A mí me ayuda la meditación, pero no es necesario que la hagan si no les apetece siempre que desconecten del estrés de otra forma. Cuando la calma llega a nuestra consciencia y a nuestra inconsciencia,  nuestra vida mejora en todos los sentidos. Está más relacionada con todo lo que nos ocurre de lo que piensan. Créanme, lo he vivido.


Si les ha gustado, volveré a hablar más profundamente sobre este aspecto tan importante en nuestras vidas, siempre teniendo en cuenta mi propia experiencia.

martes, 7 de febrero de 2017

Todo irá bien

Hoy te he dejado sobre la cama unos besos y unas cuantas palabras. En el espejo, los versos se unieron sobre el vapor de agua caliente y formaron poesía. La chimenea permanecía encendida y la idea de crear era innata; nuestras sombras bailaban en la pared de enfrente y los chasquidos del fuego envolvían y acomodaban nuestros ojos.

Todo cuanto hacía resultaba sencillo, tan natural como el olor de la tierra mojada.

El invierno en un instante se llenó de flores y pronto el calor del verano invadió mi pecho. Cuatro huellas dibujamos en la arena, cuatro huellas que ni las olas pudieron borrar. Miramos al cielo y abrimos las alas como los pájaros abrazan al viento y caímos sobre las nubes.

 Le cogí la mano, le besé los dedos y le hice saber que todo iría bien.


Todo irá bien.

lunes, 9 de enero de 2017

¿Creen en el amor a primera vista?

¿Creen en el amor a primera vista?

Por mi experiencia he de decirles que no creo que se trate de amor, pero hay personas que a primera vista te aportan algo que otras no consiguen aportar. Te ilusionas y te mantienes en ese estado hasta que algo te baja de la nube, pero disfrutas mientras tanto.

Tal vez sea una persona bastante enamoradiza, pero hoy te he visto tras una imagen, y aunque no puedo comprender el verdadero motivo, me has cautivado.

¿Qué harías tú si te ocurriese lo mismo?

Si tuviera la valía de entregarte este texto lo haría, pero no querría arriesgarme a ahuyentar esos ojos marrones y perder la oportunidad de al menos conocerte.

¿Me responderías si te hablase?

Ojalá así fuera, pues quizá sea aburrido en determinados momentos, o me enfade por tonterías aunque se me pase en muy poco tiempo; puede ser que te muestre todos mis fallos y seguro que cometeré errores, pero te aseguro que seré fiel y te apoyaré siempre; te daré la mano cuando lo necesites y me haré a un lado en tu carrera para alzar el vuelo. No me perdonaría apagar una sonrisa como la tuya.

Me encantaría poder compartir esto contigo y nunca se sabe si lo haré; la vida nos lleva por unos caminos que nos puede costar entender y esa es verdaderamente la maravilla que se nos ha otorgado. Simplemente no desistiré contigo, hasta que algo estalle o mi ilusión se desvanezca, no lo sé. Solo no desistiré contigo, pues yo siempre, pase lo que pase, sigo lo que siento.