martes, 17 de octubre de 2017

Todo sigue

Las caras toman diferentes gestos
que no siempre somos
capaces de interpretar;
se produce una explosión con humo y fuego
que dificultan apreciar un
poco más allá.

Envidio a aquellos que parecen estar seguros
de dónde van,
aunque sepa que se trata de facetas que
todos debemos superar.

Me he esforzado, parece no ser lo suficiente, por
alcanzar la cima y observar
el paraíso que me espera;
finalmente solo logro caer desde más
alto.

Me encuentro en el punto inicial, de nuevo tengo
otra oportunidad.
No existen razones para no intentar ganar por fin
esta batalla.

Estamos solo dos, uno frente el espejo,
esperando con miedo a que se produzca
el siguiente gesto.

Corazón suena arrítmico, se dirige
hacia la nada.

¿Acaso es el fin?

Pulmones se abren, imitan las
alas de un ángel.

Cogen aire y no se queman;
agarro fuerzas y
no tiemblo.

Aún no estoy del todo seguro de cómo me siento
pero ya tengo consuelo:
se llama ganas, de soñar, de volar, de querer,
de amar, de escribir, de cantar, de tocar, de reír y no llorar...
Ganas de vivir y esforzarse por
mejorar.

Y aprendes entonces que no es importante cuánto tiempo
tardes en conocer las luces que
te componen,
si no el tiempo que inviertas en pintar
tus propias
luces.

domingo, 15 de octubre de 2017

Huida hacia mí

No es la primera vez que veo el barco zarpar
sin mí dentro. El humo invade el cielo y mancha
el dibujo que las nubes forman; intoxica mis
pulmones y me sujeta la respiración, la alarga,
cuesta.

Está bien, al final se aleja lo suficiente y el agua
se vuelve clara de nuevo. No se ve el fondo
y me gusta imaginar lo que puede
surgir.

Las fotos se ven partidas la mayor parte del
tiempo; estoy yo y los demás se apartan de algún
modo. No estoy solo pero empieza a sentirse
familiar sentirlo; las letras comienzan a ser
mi más preciada compañía y las cuido
tanto como puedo.

Podría haber alguien que las recibiera pero se hace
más fácil que crezcan por y para sí solas,
que vuelen y se filtren por los huecos que las personas
no cierren.

Cesé en la búsqueda de mi propio Nirvana casi
sin darme cuenta; siempre me empeño en volver
cuando más cerca estoy de alcanzarlo.
Hui de mí mismo para aproximarme al vacío,
como un suicida deja que su vida se marche y una vez
aquí abajo me percaté de que la luz decidió quedarse
en lo alto.

Subir es más complicado de lo que parece pero los
retos están para enfrentarlos, descubrir lo grandioso
tras la cara visible, como ocurre con la cara oculta de
La Luna.

Una vez más se aleja el humo, esta vez de la hoguera
que pensé que me calentaba; podía esperarlo,
este no puede retenerse el tiempo que a uno le
plazca.

Lo dejo disipar del todo para intentar ver más allá
sin asfixias ni agonías. No pienso correr, ni gritar,
ni llorar; apreciaré la forma en que invade la
atmósfera, acariciando las luces de la noche.

Somos mejores cuando queremos más que nuestra
felicidad; te suelto para que llegues bien alto,
sin mí.

Sigo andando por mi lado, dejando huellas que
me recuerden el camino que he querido tomar y no
dejarlo jamás, aun ampliando
los horizontes.

Me llevo todo lo aprendido, todo lo fallado, todo
cuanto me ha creado.

Me cargo de mí.

Y sigo.

viernes, 13 de octubre de 2017

Al final, tú

Solo soy capaz de escuchar las letras
que pronuncias mientras no hablas,
mirándome directamente a los ojos,
pidiendo ser liberada de algún modo
de la carga que soportas inevitablemente
desde que te levantas.

Me gusta escribir historias así como
imaginarlas pero cuando se trata de
ti todo se vuelve muy real, o al menos
una realidad inventada que desearía que
se transformara en la única cierta.

Tus manos en mis manos se sienten
muy ligeras, encajan a la perfección.
No conocía las facetas de la libertad
hasta que sentí que era libre a pesar de estar
ligado a ti, incluso sin verdaderamente
estarlo.

Me es imposible hacer algo sin pensarte;
ni desnudar otra piel, ni besarla, ni quererla;
nada sin imaginar que fueras tú quien me
recibiera.

Es curioso teniendo en cuenta que no existen
compromisos, pero no es un secreto que desde
hace tiempo siento algo sincero.

Me da miedo esta lucha de emociones
e ideas que no dejan descansar a mi
consciencia; por eso prefiero solo cerrar
los ojos y dejar que el tiempo sea quien lo
aclare todo.

También existe el miedo a equivocarse
pero no hay crecimiento sin error; tal vez
de un paso en falso y caiga pero solo
entonces tendré las fuerzas para seguir
andando.

Estamos separados por un cristal; podemos
vernos y hablar mientras hay otros que
nos agarran de las manos, pero tengo
aquí sujeto unos versos para romperlo
en el momento en el que estemos preparados.

No temas si me ves junto a otros labios; solo
buscan un refugio a tu ausencia, solo buscan
experiencias, a la espera de algún día
reencontrarse con los tuyos.

Y finalmente cuando duerma, pasarás
nuevamente por mi cabeza, dispuesta a
recordarme que entre tanto disparate, solo
tú eres la única que me trae
paz.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Salvación

La tierra se estremeció y todo comenzó a
caer. El caos se mostró como único orden
y todos huían de un final inminente.

Te vi entre la muchedumbre gritar de horror,
detenerte en seco, arrodillarte, sentarte,
caer abatida. Comenzaste a llover con toda la
angustia que eso me provocaba, como si ese
fuese mi final.

Yo también caía en un abismo infinito, al
igual que todos en esos tiempos, pero no
podía dejarte ahí, sola, tan vulnerable…

Corrí entre las ruinas que estaban formando
un nuevo mundo y te sujeté justo antes de
caer. Mi miraste; tenías miedo, el mismo que
yo si te hubieras ido.

Te saqué de aquel hoyo oscuro y siniestro
sin pensar en mí mismo. Tú eras todo lo que
mis sentidos necesitaban tener.

Te arropé con mi cuerpo para que todo
se derrumbara sobre mí y tú salieras ilesa.
Cuando todo acabó allí estabas, mirándome.

Ese fue mi regalo, mi nuevo mundo, mi
nueva vida. Porque no importa el riesgo si
es tu bienestar el que está en juego.

Tal vez sean mis brazos los que consigan
salvarte, así como fueron tus ojos los que
salvaron mi alma.

viernes, 8 de septiembre de 2017

¿Destino?

No lo tenía previsto pero algo ocurrió aquel día. Las circunstancias no parecían las mejores pero hay ciertas cosas en nuestras vidas que no podemos elegir. Surgió, la miré, me miró, la besé, me besó; no son necesarios los labios para besar, lo sé desde que mis ojos se cruzaron con los suyos y no quisieron irse. El miedo apareció pero disfrutábamos de ello. No había segundo en el que no se creara una imagen de ella en mí y comenzaba a preocuparme; una preocupación preciosa de la que no quería separarme. Empecé a escribir para ella casi sin darme cuenta de que estaba sucediendo y mis sueños nacieron de sus manos al desear agarrarlas con todo mi cariño. Día tras día todo crecía y el niño que había en mí se ilusionaba cada vez más. No había nada tan real en mi vida desde hacía tiempo y ahora tengo los pies fuertes en tierra mientras observo desde las nubes. Es una sensación extraña, algo que no recordaba pero añoraba de igual modo. No sé la forma que esto tomará, al fin y al cabo todo puede cambiar y nadie podrá hacer nada para remediarlo, pero hoy va demasiado bien como para pensar en un futuro lejano. Te escucharé cuando quieras hablarme, te ayudaré cuando lo necesites y me permitas hacerlo, te daré una razón para sonreír cada día; para mí eres tu esa razón. Y cuando te fallen las fuerzas te daré mis hombros para que puedas apoyarte y descansar. Tal vez no soy todo lo que necesites, pero seré quien haga todo para que no necesites nada más. 

lunes, 4 de septiembre de 2017

Despedirme

Las cosas no siempre salen como uno espera. Un día cogí la maleta y salí por la puerta sin mirar de nuevo lo que tenía detrás, sin pensar en lo que podía dejar. Avancé despacio pero decidido y me alejé, de todo y todos, para siempre. No quería ser encontrado a menos que fueras tú quien viniera a buscarme, pero eso no ocurriría y mi recuerdo sería historia en poco tiempo. “Adiós” me dije en voz baja, pues ya nunca volvería a ser el mismo. Tal vez no para mal; tal vez me haga mejor de lo que era, pero en ese momento solo podía despedirme. Me giré y paso a paso me alejé definitivamente para no volver.

lunes, 21 de agosto de 2017

Real

He idealizado miles de momentos para descubrir que ninguno nunca ha sido ideal. He imaginado situaciones y una vez tras otra he despertado como si de sueños se tratase. Después de todo aprendes a vivir lo que realmente tienes sin esperar nada más. Así te llevas sorpresas y disfrutas de cada segundo sin pensar qué ocurrirá después.

Es necesario equivocarse para aprender, no hay que temerle a eso. Aunque no lo crean, a veces, todo cuanto ocurre te dirige hacia el lugar que te corresponde, un buen lugar para ti.


Como se suele decir, no piensen tanto y sientan lo que viven ahora.